El Plan BIM avanza: la contratación pública exige una gestión cada vez más digital, eficiente y profesional de los proyectos

El uso de BIM en la contratación pública española sigue avanzando. Y para las constructoras, ingenierías, estudios de arquitectura, empresas instaladoras, consultoras, project managers y organizaciones que licitan o trabajan para la Administración Pública, este proceso tiene una consecuencia clara: estar preparados para trabajar con BIM es cada vez más importante para competir y ejecutar determinados contratos públicos.

El Plan de Incorporación de la Metodología BIM en la contratación pública de la Administración General del Estado establece una implantación progresiva de BIM hasta 2030.

Desde el 1 de octubre de 2025, el calendario se encuentra en una nueva etapa: los contratos de mayor importe incluidos en el ámbito del Plan avanzaron al Nivel BIM Medio, mientras que determinados contratos de menor importe pasaron al Nivel BIM Inicial. El próximo gran salto llegará el 1 de octubre de 2027, cuando los contratos de mayor importe deberán avanzar hacia el Nivel BIM Avanzado.

Además, desde el 1 de enero de 2026, el umbral superior actualizado se sitúa en 5,404 millones de euros. De acuerdo con el calendario oficial, para contratos con un valor estimado igual o superior a esa cantidad corresponde actualmente el Nivel BIM Medio, mientras que para aquellos entre 2 y 5,404 millones de euros corresponde el Nivel BIM Inicial.

Pero reducir este cambio únicamente a nuevos requisitos para presentarse a una licitación sería quedarse en la superficie.

BIM no consiste únicamente en realizar un modelo 3D

La evolución del Plan BIM refleja un cambio mucho más profundo en la forma de proyectar, construir y gestionar las infraestructuras y edificios públicos.

BIM supone trabajar con información estructurada, coordinada y trazable durante todo el ciclo de vida del activo.

Esto permite que arquitectos, ingenieros, constructoras, Administración, mantenedores y otros agentes puedan trabajar sobre información coherente y actualizada, reduciendo la fragmentación que tradicionalmente se produce entre planos, documentos, mediciones, modificaciones y diferentes versiones de un mismo proyecto.

El propio Plan BIM identifica entre sus ventajas la existencia de una fuente única de información coherente, de calidad y actualizada, una mayor fiabilidad y trazabilidad de los datos, una mejor colaboración entre disciplinas y la posibilidad de detectar errores durante el diseño antes de que lleguen a obra. También destaca la generación más coherente de documentación, presupuestos y programas de trabajo y la optimización de la gestión de los activos durante todo su ciclo de vida.

Por tanto, BIM no debe entenderse únicamente como una exigencia administrativa.

Es también una herramienta para trabajar de forma más eficiente y profesional.

Más eficiencia en el proyecto y menos problemas durante la ejecución

Una de las razones por las que la Administración está impulsando progresivamente BIM es precisamente su capacidad para mejorar la eficiencia.

En un proyecto tradicional es habitual que la información se encuentre repartida entre diferentes archivos, departamentos y empresas. Los cambios pueden no llegar a todos los participantes al mismo tiempo y las incompatibilidades entre disciplinas pueden descubrirse cuando la obra ya está en ejecución.

BIM introduce una metodología de trabajo diferente.

La arquitectura, las estructuras, las instalaciones y otras disciplinas pueden coordinarse mediante modelos digitales, permitiendo comprobar interferencias, analizar soluciones y disponer de información relacionada antes de ejecutar físicamente determinados trabajos.

Esto ayuda a reducir errores, evitar duplicidades, mejorar la coordinación y tomar decisiones con mayor información.

La Administración también obtiene una mayor trazabilidad sobre cómo evoluciona el proyecto, qué información se ha aprobado y qué documentación corresponde a cada momento.

El objetivo que establece el propio Plan BIM es doble: mejorar la eficiencia del gasto público y actuar como palanca para la transformación digital del sector de la construcción.

El salto importante: del proyecto a la gestión del activo

Probablemente uno de los cambios más relevantes para los próximos años sea que el BIM comienza a extenderse claramente más allá de las fases de diseño y construcción.

El Plan BIM contempla que los modelos puedan utilizarse también para el mantenimiento y conservación de los activos durante su vida útil, incluyendo su integración y vinculación con sistemas de gestión del mantenimiento.

También establece su utilización como soporte para la explotación, operación y gestión de activos.

Esto cambia completamente el valor de la información generada durante un proyecto.

Un edificio, una carretera, una estación, una infraestructura hidráulica o cualquier otro activo público no termina cuando finaliza la obra.

A partir de ese momento comienza normalmente la fase más larga de su ciclo de vida: su explotación, conservación, mantenimiento y gestión.

Si la información generada durante el diseño y la construcción está correctamente estructurada, la Administración puede reutilizarla posteriormente para conocer sus activos, localizar equipos, consultar documentación técnica, programar actuaciones de mantenimiento, gestionar incidencias o alimentar otros sistemas corporativos.

El objetivo deja de ser simplemente entregar un modelo BIM al finalizar una obra.

El objetivo es que la información generada durante el proyecto continúe teniendo utilidad durante toda la vida del activo.

El Nivel BIM Avanzado de 2027 refuerza el cambio hacia los gemelos digitales

El siguiente hito importante del calendario llegará el 1 de octubre de 2027.

Para los contratos de 5,404 millones de euros o más, el Plan establece el paso del actual Nivel BIM Medio al Nivel BIM Avanzado. Los contratos entre 2 y 5,404 millones avanzarán, por su parte, del Nivel Inicial al Nivel Medio.

El Nivel Avanzado es especialmente significativo porque el Plan contempla una estrategia BIM que abarque el ciclo de vida de los activos, además de procedimientos de gestión de la información alineados con la serie UNE-EN ISO 19650.

También incorpora cuestiones como coordinación mediante un Entorno Común de Datos (CDE), modelos multidisciplinares, coordinación 3D, simulaciones constructivas, formatos abiertos para intercambio de información y utilización de los modelos en mantenimiento, conservación, explotación y gestión de activos.

Por tanto, las empresas que trabajan habitualmente para el sector público tienen motivos para prepararse con antelación.

CDE, ISO 19650 e interoperabilidad: gestionar bien la información será cada vez más importante

Otro de los pilares del Plan es la gestión de la información.

A medida que aumenta el nivel BIM, cobra mayor relevancia disponer de procedimientos claros para organizar cómo se crea, revisa, comparte, valida y entrega la información de un proyecto.

El Entorno Común de Datos o CDE se convierte así en una pieza fundamental.

No se trata simplemente de disponer de un espacio donde almacenar archivos. Un CDE permite establecer control de accesos, versiones, procesos de revisión y aprobación, responsabilidades, gestión de incidencias y mecanismos de colaboración entre los diferentes participantes.

El Plan también apuesta por la interoperabilidad y por estándares abiertos. Para el intercambio de modelos establece IFC, y contempla también estándares como BCF para la comunicación y gestión de incidencias y COBie para estructurar información de activos y facilitar su incorporación a soluciones de gestión de mantenimiento.

Todo ello apunta hacia un modelo en el que la profesionalidad de una organización no se medirá únicamente por su capacidad para modelar correctamente, sino también por cómo gestiona, estructura, intercambia, controla y entrega la información.

¿Cómo deben prepararse las empresas para licitar en proyectos BIM de la Administración Pública?

Para las empresas que trabajan o quieren trabajar en contratación pública, el mensaje es claro: BIM debe empezar a considerarse una capacidad estratégica de la organización y no únicamente una competencia técnica de determinados usuarios.

Prepararse implica revisar diferentes aspectos:

  • cómo trabaja actualmente la organización con BIM;
  • cómo gestiona y comparte la información de sus proyectos;
  • qué procedimientos utiliza para colaborar con otras empresas;
  • qué experiencia BIM puede acreditar su equipo;
  • cómo trabaja con Entornos Comunes de Datos;
  • qué conocimiento tiene de ISO 19650;
  • cómo gestiona formatos abiertos como IFC;
  • y cómo puede entregar información que posteriormente pueda utilizarse para gestionar el activo.

De hecho, el Plan contempla también requisitos relacionados con la capacitación de las personas y la experiencia BIM de los equipos que participan en los contratos.

Esto significa que prepararse para BIM no consiste únicamente en adquirir software. Requiere combinar tecnología, procedimientos, personas, formación y una estrategia de gestión de la información.

De diseñar un activo a gestionar toda su vida útil

La evolución del Plan BIM también coincide con un cambio que estamos viendo en todo el sector AECO: el dato generado durante el diseño y la construcción está adquiriendo cada vez más valor después de terminar la obra.

Diseño, construcción, gestión documental, BIM, información geográfica, gestión de activos y mantenimiento empiezan a formar parte de un mismo flujo digital.

Para una Administración propietaria de cientos o miles de activos, conectar estas fases significa disponer de información mucho más útil para planificar inversiones, mantener infraestructuras, gestionar instalaciones y tomar decisiones sobre su patrimonio.

Y para las empresas que trabajan para ella supone evolucionar desde la entrega tradicional de planos y documentación hacia una entrega digital estructurada, reutilizable y preparada para acompañar al activo durante su explotación.

Seys: tecnología, metodología y acompañamiento para trabajar con BIM

En Seys ayudamos a empresas y Administraciones Públicas a implantar entornos de trabajo BIM adaptados a sus procesos y necesidades.

Nuestro trabajo no se limita al suministro de herramientas. Acompañamos a las organizaciones en la implantación, gestión de la información, formación, soporte y definición de flujos de trabajo que permitan aprovechar realmente la tecnología.

Trabajamos con soluciones Autodesk para diseño BIM, coordinación, colaboración y gestión de la información, así como con tecnologías GIS y soluciones orientadas a la gestión de activos, gemelos digitales, operación y mantenimiento.

Nuestro enfoque parte de una idea sencilla: el modelo BIM no debe ser un fin en sí mismo.

El verdadero valor aparece cuando la información generada durante el diseño y la construcción puede conectarse con otros procesos y continuar siendo utilizada durante la explotación del activo.

Para las empresas que licitan con la Administración, prepararse para las siguientes fases del Plan BIM significa, por tanto, algo más que cumplir un pliego: significa avanzar hacia una forma de trabajar más coordinada, eficiente, trazable y profesional.

Y para las Administraciones supone avanzar hacia una gestión más estructurada de sus proyectos, infraestructuras y activos durante todo su ciclo de vida.

¿Quieres compartir tus consultas y dudas? Contacta con nuestro equipo de BIM

Publicado el: 7 octubre, 2026
Share